20-01-2022

Las mascotas pasan a ser miembros de la familia


Se ha dado un gran paso en pro de los derechos de los animales domésticos: desde el 5 de enero de este año son considerados “seres vivos dotados de sensibilidad”.

Este cambio del estatuto jurídico de las mascotas se ha llevado a cabo gracias a una triple reforma legal: del Código Civil, de la Ley de Enjuiciamiento Civil y de la Ley Hipotecaria. Fue aprobado el pasado 2 de diciembre y publicado el día 16 del mismo mes en el BOE, entrando en vigor 20 días después.

Concretamente, señala la Ley 17/2021 de 15 de diciembre sobre el régimen jurídico de los animales, que “solo les será aplicable el régimen jurídico de los bienes y de las cosas en la medida en que sea compatible con su naturaleza o con las disposiciones destinadas a su protección”. Por lo que se trata de una norma que deja de considerar a los animales “bienes inmuebles o cosas” para tratarles como “seres sintientes”.

Como sabemos, los animales de compañía, por lo general, son apropiables y objeto de comercio. Sin embargo, la relación entre éstos y las personas ha sido modulada por la cualidad de tener sensibilidad. De esta forma, se determina que los derechos y facultades sobre los animales deben ser ejercitados respetando el bienestar y protección animal, dejando en segundo plano el régimen jurídico de bienes muebles o cosas.

La referida reforma comprende los siguientes puntos clave, además del ya mencionado:

  • Ausencia de disposición de las mascotas por testamento: en caso de que no se especifique nada en relación con el futuro del animal de compañía, la custodia pasará a los herederos o legatarios que lo reclamen. Para el caso de que esta opción tampoco fuera posible, la mascota pasaría a estar bajo el cuidado de un centro de animales abandonados para que se encargue de su entrega a un nuevo dueño.
  • Obligaciones en caso de encontrar un animal perdido: deberá entregarlo a su propietario, o a quien sea responsable de su cuidado. Salvo si hay indicios fundados de malos tratos o de abandono, en cuyo caso deberá ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes. Si lo devuelve al propietario o responsable de su cuidado, podrá reclamar los gastos de curación y cuidado que haya tenido.
  • Responsabilidades en caso de venta de un animal: el vendedor responderá frente al comprador por los defectos o enfermedades que pueda tener el animal, excepto en aquellos casos en los que las ventas sean efectuadas en feria o en pública subasta, o cuando sean destinados a sacrificio o matanza de acuerdo con la legislación aplicable.
  • Prohibición de dar un animal en prenda o hipotecarlo: queda prohibido dar en prenda a un animal de compañía, así como tampoco se podrá pactar la extensión de la hipoteca al animal.
  • Custodia compartida en caso de separación o divorcio: se establece en la nueva normativa que, en estos casos, los gastos relativos al cuidado y mantenimiento del animal deberán ser compartidos. No obstante, no procederá determinar esa custodia compartida en casos de violencia de género, o cuando se aprecie la existencia de malos tratos a animales o la amenaza de causarlos, como medio para controlar o victimizar.

 

Adicional a lo anterior, la nueva regulación adecúa, entre otras, las nociones de ocupación, crisis matrimoniales, sucesiones o los frutos naturales, aplicadas todas ellas a los animales, de una forma distinta a la normativa que ha estado vigente hasta el momento.

Se trata así de un gran avance normativo que persigue adaptar la normativa a la mayor sensibilidad social hacia los animales, buscando su bienestar y protección. Además, está previsto que en las próximas semanas llegue al Consejo de Ministros el anteproyecto de la ley de protección animal, que se tramitará a lo largo de este año para regular todas las actividades relacionadas con la tenencia y comercialización de los animales.

 

Laura García
Abogada de DS Legal Group