01-03-2022

Se desestima demanda contra facultativo por haber actuado conforme a la Lex Artis


En el asunto que vemos hoy, un paciente interpone demanda de procedimiento ordinario en ejercicio de una acción de responsabilidad fundada en negligencia médica y reclamación de la cantidad de 150.000 euros como consecuencia de las secuelas producidas tras la extirpación de dos pólipos mediante colonoscopia. Finalmente, se realizó la extirpación de uno de ellos mediante colonoscopia y el otro a través de intervención quirúrgica.

El paciente manifestaba en su escrito de demanda que, tras ser intervenido, el facultativo informa a la familia que todo había salido bien y es trasladado a su habitación. El paciente refiere igualmente en su escrito de demanda que, cuatro días después de la intervención, comienza a manar sangre de la herida y a tener molestias, a lo que el facultativo le indica que entra dentro de la normalidad. Posteriormente, padece diarreas y fiebre en aumento. El facultativo decide volver a intervenir al paciente y, tras esta intervención, el paciente se encuentra en estado crítico.

Así, la parte actora reclamaba al demandado la cuantía de 150.000 euros. Por un lado, la indemnización consistente en 60.000 euros en concepto de estancia hospitalaria, días de baja y secuelas, y 90.000 euros en concepto de daño moral. Importes para los que el demandado presentó disconformidad.

La sentencia pasa a estudiar la responsabilidad del demandado, determinando en primer lugar que la relación entre médico y paciente deriva normalmente de un contrato de prestación de servicios y el médico tiene, por tanto, la obligación de actividad o de medios, de prestar sus servicios profesionales en orden a la salud del paciente, sin obligarse al resultado de curación, que no siempre está dentro de sus posibilidades. La sentencia explica, asimismo y en relación con el Consentimiento Informado prestado, que el consentimiento informado es presupuesto y elemento esencial de la Lex Artis y, como tal, forma parte de toda actuación asistencial. Constituyendo una exigencia ética y legalmente exigible a los miembros de la profesión médica.

En segundo lugar, indica la Sentencia, la prestación de Consentimiento es un acto que debe hacerse efectivo con tiempo y dedicación suficiente. Obliga tanto al médico responsable del paciente, como a los profesionales que le atiendan durante el proceso asistencia, a fin de que pueda adoptar la solución que más interesa a su salud, y hacerlo de una forma comprensible y adecuada a sus necesidades. En definitiva, es una información básica y personalizada en la que también el paciente adquiere una participación activa para, en virtud de la misma, consentir o negar la intervención que se realiza en el marco de una actuación médica de carácter curativo. En el caso que nos ocupa, a este respecto, se determina por el Juzgador que la información proporcionada al paciente fue suficiente y comprensible.

En tercer y último lugar, en la Sentencia se analiza la doctrina llamada de “daño desproporcionado”, la cual no comporta la de un criterio de imputación de responsabilidad objetiva por una mala praxis médica ni la aplicación de una regla procesal de inversión de carga de la prueba.

Una vez analizada por el Juzgador la doctrina aplicable al caso, si bien la actora defendía en su escrito de demanda que el facultativo no había desarrollado su actuación de forma diligente, no se logró acreditar dicho extremo. El profesional no fue responsable de mala praxis médica, determinando la inexistencia de una relación causal, de modo objetivo, entre la conducta del médico que practicó la intervención y el simple resultado dañoso.

Por todo ello, la sentencia concluye desestimando la demanda contra el facultativo por no haberse observado ningún tipo de responsabilidad, confirmándose que su práctica había sido, en todo momento, conforme a la Lex Artis.

 

Mercedes Pérez García

Abogada DS Legal Group