17-06-2022

¿ES LÍCITO PRESENTAR UNA GRABACIÓN EN UN JUICIO? 


En los últimos días se viene poniendo en tela de juicio la licitud o no de la aportación de grabaciones en un juicio por haberse aportado más de 600 horas de grabaciones a través de un infiltrado en las vidas de “El Cuco” y su madre donde demuestran que mintieron en el juicio por el “Caso Marta del Castillo” en el año 2.011. 

Para que una grabación tanto en formato video como en audio sea legal tiene que participar la persona que lo está realizando, es decir, podemos grabar cualquier conversación en la que intervenimos, incluso aunque no avisemos de que estamos grabando. 

El propio Tribunal Supremo afirma que las grabaciones de conversaciones particulares realizadas por sus participantes no se vulnera el derecho al secreto de las comunicaciones recogido en la Constitución Española en su artículo 18.3: 

“se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial”. 

Por el contrario, si se graba una conversación por una persona la cual no interviene, se podría estar cometiendo un delito contra la intimidad o de revelación de secretos del artículo 197.1 del Código Penal:  

el que, para descubrir o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses”. 

Para el caso de que se quisiese aportar una grabación de conversaciones ajenas se deberá requerir la correspondiente autorización judicial. 

No obstante, a lo anterior las grabaciones para que se admitan como medios de prueba para acreditar tu versión de los hechos, se tienen que cumplir unos requisitos entre los que se encuentran: 

  • Que no exista engaño o coacción ni provocación por parte de la persona que graba. 
  • Que la persona que graba forme parte activa de la conversación (como ya hemos expresado anteriormente). 
  • Que no afecte a la esfera íntima de la vida de la persona grabada. 

Cuando se presenta una prueba de estas características en juicio la alegación más frecuente para que sea inadmitida la misma es que se ha vulnerado la Ley de Protección de Datos, por no haber obtenido el consentimiento necesario para el tratamiento de los datos obtenidos en la grabación. Debemos de tener en cuenta que la LOPD afectan a todas las entidades, empresas, autónomos, comunidades de propietarios, asociaciones y administraciones públicas que traten o almacenen datos de carácter personal, es decir, que mantengan ficheros informatizados con datos de personas, o archivos en papel, por tanto, la Ley de Protección de datos exime de la necesidad de consentimiento cuando los datos que se han obtenido en la grabación se pretenda la satisfacción de un interés legítimo, y en el caso que estamos tratando, el interés legitimo es la necesitada de probar a través una conversación en un procedimiento judicial tu inocencia.  

A modo de resumen, sí sería legal aportar una grabación como medio de prueba en juicio siempre y cuando la persona que lo presente participe en la misma. 

Si necesita asesoramiento o tiene dudas sobre qué tipo de medidas se pueden adoptar y en qué condiciones, o simplemente necesita información adicional, no dude en contactar con el despacho.  

 Mª Ángeles Barranco Muñoz 

Letrada DS Legal Group