16-06-2020

AGRESIONES A LOS PROFESIONALES SANITARIOS: TIPO DELICTIVO SEGÚN EL AMBITO SANITARIO PÚBLICO O PRIVADO


En los últimos años, las agresiones al personal sanitario se han convertido lamentablemente en algo común tanto en hospitales como en centros de salud, ya que la figura paternalista que han tenido estos profesionales a lo largo de la historia se ha tornado en hostilidad y desconfianza para algunos pacientes y familiares de estos.

Por ello, en la reforma de 2015 de nuestro Código Penal, fue imprescindible incluir estas actuaciones dentro del tipo penal del artículo 550, el delito de atentado contra la autoridad, lo que fue considerado como uno de los logros más destacado para los sanitarios, tras una ardua lucha, entre otros, por parte de sus Colegios Profesionales.

De acuerdo con esa modificación, a los profesionales que actúan en el ámbito sanitario público, se les comenzó a considerar como autoridad. Una agresión llevada a cabo contra un agente de la autoridad se considera como un delito grave, en el cual, la conducta penada es la agresión o cualquier intimidación o violencia que sufra este en el ejercicio de sus funciones.

Con base en lo expuesto, y de acuerdo, tanto con la Doctrina del Tribunal Supremo, como con lo estipulado en el propio artículo 550, párrafo segundo del Código Penal, hay dos requisitos imprescindibles que tienen que cumplirse para encontrarnos ante este tipo penal. El primero es que el profesional tiene que estar ejerciendo sus funciones, no actuando en su ámbito personal, y lo que es más importante, tiene que ser funcionario que ejerza su actividad en la Administración Pública.

Por tanto, dichas situaciones en el ámbito de la sanidad privada no son tenidas en cuenta de acuerdo con lo establecido en el artículo citado del Código Penal. Los profesionales de este colectivo en la sanidad privada, al no ser calificados como autoridad por el momento, han de denunciar por otro tipo de delitos o delitos leves, como pueden ser el delito de lesiones o los de amenazas y coacciones, entre otros.

Lo que está claro es que, tanto si se ejerce actividad pública como si se lleva a cabo la privada, los profesionales sanitarios tienen que denunciar este tipo de actitudes que no han de soportar en ningún contexto, pero sobre todo en el profesional. Profesionales que se han dejado la piel cuidándonos día a día durante la pandemia no merecen recibir este trato despectivo por parte de los que acuden a sus consultas para que les ayuden.

Si bien, para que la actitud del paciente o familiar sea considerada un delito de atentado, en el ámbito público, y un delito de agresiones o amenazas, en el privado, tiene que existir un resultado antijurídico que sea objetivado penalmente, es decir, se ha de acreditar mediante prueba que el causante de los hechos es el denunciado y, además, y más importante, que dicho resultado es un tipo delictivo de los contenidos en el Código Penal. Además, se deberá tener en cuenta la situación personal del agresor, dado que, si tiene alguna patología psiquiátrica diagnosticada, puede que sea inimputable.

Por tanto, hemos de tener en cuenta que no por el mero hecho de ser considerado autoridad, cualquier situación derivará en una condena en la que se imponga la pena establecida en el delito de atentado contra la autoridad, -de prisión de cuatro a seis años y multa de seis a doce meses-, u otro tipo de delitos mencionados en el ámbito de la sanidad privada, sino que una discusión o las malas formas de un paciente o familiar podrán ser consideradas, como se ha dicho, como un delito leve o, incluso, no ser perseguibles penalmente, dictándose una sentencia absolutoria.

Es por ello por lo que se aconseja que el profesional sanitario se ponga en las manos de profesionales del derecho con el fin de que estos puedan analizar la viabilidad de interponer una denuncia o, por el contrario, llevar a cabo otro tipo de actuación si procede.

En nuestro despacho contamos con los mejores profesionales defensores del colectivo de sanitarios, el cual, y por el gran trabajo que realiza día tras día, entendemos no tiene que perder la calificación de héroes que se le ha dado durante los momentos duros. No hay que olvidar quién ha estado luchando mientras nosotros estábamos en casa. Se merecen que seamos nosotros ahora los que luchemos porque no se den injusticias.

Si necesita información adicional en relación con esta problemática, contacte con nuestro despacho, donde estaremos encantados de asesorarle.

 

Amalia García Holguín
Letrada DS Legal Group