07-04-2020

¿CÓMO PUEDO REESTRUCTURAR MI ACTIVIDAD SANITARIA COMO SERVICIO ESENCIAL OBLIGATORIO? 


LA SITUACIÓN DE LOS CENTROS SANITARIOS DURANTE EL ESTADO DE ALARMA.

Como ya sabemos, tras la declaración del Estado de Alarma, el pasado 14 de marzo, se ha establecido a los empresarios la obligación de mantener las denominadas Actividades Esenciales 

Uno de esos servicios imprescindibles y obligatorios para la Contención del CoVid 19 es precisamente la actividad sanitaria, la cual ha sido delimitada a través de la Orden del Ministerio de Sanidad SND/310/2020, de 31 de marzo, por la que se establecen como servicios esenciales determinados centros, servicios y establecimientos sanitarios. 

Ciertamente, la relación de centros, servicios y establecimientos sanitarios que han sido declarados como servicios esenciales es muy amplia, ya que, salvo excepciones, no hace diferenciación de las actividades, sino que se basa en la tipología de centros. 

Esta situación genera muchas dudas a las empresas y profesionales sanitarios respecto a cómo reestructurar la actividad para intentar minimizar el importante impacto negativo de los gastos que supondrá el mantenimiento obligatorio de su empresa. 

Ante esta situación, con el fin de dotar de viabilidad a su actividad sanitaria, las sociedades mercantiles y profesionales autónomos, pueden seguir los siguientes pasos:

  • En primer lugar, debemos determinar cómo podemos adaptar nuestra actividad a las circunstancias en las que se desarrolla la misma. Es decir, adaptar los horarios de apertura al público y establecer los sistemas de atención de urgencias correspondientes. 

Lógicamente, la actividad que se va a desarrollar en un Estado de Alarma, es muy inferior a la en circunstancias normales tenemos. Son muchas las clínicas que nos han comentado que han pasado de atender a unos 30 pacientes al día a tan sólo 4 pacientes desde que se inició el Estado de Alarma. 

Esta situación no está reñida con mantener abierta nuestra actividad, como es obligatorio, pero tampoco nos puede impedir que adaptemos nuestra actividad y recursos al contexto en el que nos encontramos. 

Para ello es importante consultar con la Autoridad correspondiente, si existe alguna limitación en cuanto a la reducción o suspensión parcial de nuestra actividad. 

 

  • Una vez hayamos concretado cómo vamos a adaptar nuestra actividad profesional a las circunstancias concretas en las que nos encontramos, debemos analizar cuáles son los recursos que precisamos para su desarrollo. 

Entre estos recursos, debemos valorar los horarios de apertura de nuestro establecimiento, el establecimiento, en su caso de un sistema de atención de situaciones urgentes y, sobre todo, qué personal necesitamos dedicar a estas funciones.  

Dado que nuestra actividad se va a ver parcialmente reducida o suspendida, debemos dedicar sólo los recursos humanos necesarios. De esta forma, también evitamos una exposición innecesaria al contagio del CoVid19 de las personas que estén a nuestro cargo, por ejemplo, en los traslados al centro de trabajo. 

 

 

Sin duda, nos encontramos ante una situación histórica que supone regirnos por los principios de solidaridad, máxime cuando nuestra actividad está dedicada a una prestación tan vocacional como la sanitaria. 

No obstante, para que el desarrollo de nuestra actividad esencial no implique poner en riesgo nuestra empresa y los trabajadores y familiares que dependen de la misma, tanto desde el punto de vista económico, como la prevención de posibles contagios del CoVid 19 que su desarrollo pueda suponer, es importante valorar las distintas posibilidades que la Ley nos ofrece. 

 

Israel Torres
Abogado DS Legal