23-09-2022

Demanda a su cirujano y le reclama 25.000 euros


En este caso, una paciente demanda a su cirujano y a una clínica tras una intervención de liposucción, debido a una hiperpigmentación de la zona intervenida, necesitando un tratamiento para tratar la hiperpigmentación y un tratamiento por estado depresivo, solicitando una indemnización de 25.000 €.

¿Por qué demandó la paciente a su cirujano?

La paciente acude a la clínica, según su versión, con la intención de realizarse una técnica estética de marcación abdominal. Ésta indica que se le realizó la liposucción sin su consentimiento expreso, y que, además, le ha causado una hiperpigmentación de la piel en la zona donde se realizó la intervención, sufriendo un estado depresivo debido a esta situación.

Tanto la clínica como el cirujano señalan que, en todo momento, se indicó a la paciente que se le iba a practicar una liposucción, firmando incluso la paciente consentimientos informados, tanto de liposucción como de la anestesia necesaria para su práctica. Dichos consentimientos fueron firmados tres días antes de la intervención. Previamente, la paciente recibió las explicaciones adecuadas, siendo aceptadas las consecuencias adversas que podían derivarse de la cirugía.

Además, ambas partes demandadas alegan que la obligación de los profesionales sanitarios es una obligación de medios. Es decir, el profesional sanitario tiene que poner todos los medios posibles para que el tratamiento o la intervención tengan el resultado pretendido, pero no tienen la obligación de alcanzar el objetivo pretendido por la paciente. Excepcionalmente, esta regla no se cumple cuando se ha pactado previamente, lo cual no era el caso.

También se alega por parte de la paciente que es un tratamiento de medicina satisfactiva o no curativa, señalando nuevamente que el resultado no es el adecuado. El cirujano y la clínica señalan que la jurisprudencia relativa a la obligación de medios, explicada en el párrafo anterior, también se aplica a la medicina satisfactiva, no exclusivamente a la medicina curativa.

Fallo de la sentencia por la demanda de una paciente a su cirujano

El Juez, en la sentencia, analiza la validez o no de los consentimientos informados, que había puesto en duda la paciente. Señala el Juez que los consentimientos informados son totalmente correctos para el tratamiento de liposucción, quedando claro en todo momento que ése es el tratamiento que se va a realizar y no otro, como alegaba la paciente.

El Juez continúa su fundamentación analizando el informe del perito que participó en el procedimiento en el que se deja clara la validez de los consentimientos. Además, indica el perito que no solo eran consentimientos informados respecto al tratamiento que finalmente se practicó y que fueron firmados por la paciente, sino que se firmaron varios días antes de la intervención, pudiendo la paciente retractarse de los mismos antes de la cirugía. El perito también señala que la cirugía fue practicada correctamente y el seguimiento fue totalmente adecuado, apareciendo posteriormente la hiperpigmentación que era una complicación derivada de la cirugía, y que así constaba en el consentimiento informado firmado por la paciente. El perito certifica que se siguió en todo momento la lex artis ad hoc en este procedimiento.

Tras el análisis de los escritos de demanda, contestación a la demanda, las pruebas aportadas y el informe pericial aportado, el Juez valoró los argumentos anteriormente descritos y finalmente desestimó íntegramente la demanda interpuesta por la paciente, absolviendo tanto al cirujano como a la clínica del pago de cualquier tipo de cantidad.

Óscar Fernández

Abogado de DS Legal