25-05-2016

Demandados un anestesista y un cirujano por una dolencia previa a la intervención


Toledo.- Todos conocemos que la medicina es una obligación de medios por lo que los facultativos se encargan de ofrecer todo lo que está a su alcance para tratar de curar a sus pacientes. Los resultados no se pueden garantizar y en ocasiones no son los esperados, lo que termina derivando en demandas infundadas por patologías previas.

Una paciente reclamó más de 45.000 euros por los daños y perjuicios presuntamente ocasionados a raíz de una intervención quirúrgica en la que se le realizó la extirpación del tiroides.

En su demanda la paciente acusó como posibles culpables al cirujano y al anestesista que le intervinieron por ser los causantes de las complicaciones que presentó tras la operación, destacando los problemas de afonía así como la incapacidad de tragar líquidos. Tras conocer la demanda los doctores contactaron con Uniteco Profesional para hacer uso de su seguro de responsabilidad civil profesional.

La paciente padecía un funcionamiento irregular de tiroides por el cual estaba siendo tratada por especialistas en Endocrinología. Durante los controles se le diagnosticó bocio multinodular bilateral con eutiroidismo, por lo que se le recomendó ser intervenida quirúrgicamente para su extirpación.

Ante esta situación acudió a la consulta del médico especialista en cirugía del aparato digestivo y endocrinología donde fue informada de la operación y firmó el correspondiente consentimiento informado. Tras ser informada de los posibles riesgos fue intervenida en un hospital privado sin ninguna incidencia reseñable y dada de alta a los días debido a su buena evolución.

Al poco tiempo de ser dada de alta comenzó a presentar problemas de afonía y de deglución de líquidos. Fue diagnosticada de parálisis de la cuerda vocal izquierda.

La paciente interpuso una demanda reclamando 45.000 euros más intereses y costas en concepto de daños y perjuicios producidos por la operación, ya que según ella los dolores que padecía surgieron tras la intervención. Los motivos que alegaba para acusar como posible culpable al cirujano se basaban en la creencia de que durante la cirugía se pudo producir una acción traumática sobre la zona. Por su parte el anestesista era acusado por una posible intubación traumática, secuelas por estiramientos o hiperpresión, así como el tiempo de intubación y una posición inadecuada o forzada que pudo haber aumentado el riesgo sobre las cuerdas vocales.

Durante el juicio el perito de la parte demandante declaró en sintonía a las alegaciones de la paciente. Los abogados de DS Legal Group consiguieron con las pruebas presentadas y sus alegaciones en la fase de conclusiones que el juez en la sentencia expusiera que tanto la demandante, como el perito aportado, obviaban de manera consciente que previamente a la operación la paciente ya sufría afonía y tenía problemas de deglución. De igual manera tampoco reflejaban que la paciente había firmado el preceptivo consentimiento informado en el que se indicaba la posibilidad de alteraciones en la voz y en la deglución, con unos porcentajes del 5% como secuela transitoria y del 1% como permanente.

En su sentencia el juez señaló que no se puede basar una reclamación por negligencia médica en meras suposiciones, sin acreditar en qué basan la mala praxis profesional de los facultativos. Además el juez añadió que ese tipo de acciones traumáticas, de haber sucedido, se habrían reflejado en la historia clínica. Sin embargo no existía ninguna mención sobre complicaciones durante la intervención, ni tampoco se acreditaron en las testificales.

El juez indicó que la defensa de la demandante partía de una dolencia previa ya existente, y que solo ellos deducían una mala praxis de los médicos, sin concretar las actuaciones que lo habían provocado. Por tanto, el juez lo vio como algo inasumible para condenar a los demandados.

Además el juez recordó que cuando se habla de responsabilidad profesional médica nos encontramos ante una obligación de medios ya que no es posible garantizar un resultado cuando se trata de medicina. Por ello se desestimó la demanda, condenando en costas a la demandante.

 . . . redacción @DSLEGALGROUP