10-09-2015

El Juzgado Mercantil nº 2 de Málaga condena al Banco Popular a la eliminación de la Cláusula Suelo.


Málaga.- Juzgado de lo Mercantil da la razón a afectados por la cláusula suelo y estima la demanda interpuesta en contra de entidad bancaria, condenándola a devolver las cantidades percibidas de más, en virtud de la cláusula controvertida desde el 9 de mayo de 2013 y hasta la resolución definitiva del pleito.

Los demandantes ejercieron la acción de nulidad de condición general de la contratación y reclamación de cantidad frente a la entidad demandada solicitando se declare la nulidad de la estipulación 1.3 del contrato de préstamo con garantía hipotecaria de fecha 17 de noviembre de 2008, manteniéndose la vigencia del contrato sin la aplicación del límite del suelo del 5% fijado en aquélla y se le condene a restituir las cantidades que se han cobrado en exceso desde mayo de 2009.

Refieren los afectados que el de noviembre de 2008 suscribieron escritura de compraventa y subrogación en préstamo hipotecario y a pesar de que se había informado que el tipo de interés aplicable era variable desde el cinco de mayo de 2009, tras un periodo en que regiría un tipo de interés fijo al 5,884%, en dicha escritura figuraba inserta una cláusula con un tipo de interés mínimo de referencia al 5,00%, cláusula conocida como cláusula “suelo”, mediante la cual por mucho de baje el tipo de referencia, siempre se aplicará el tipo mínimo del 5,00 %.

De lo anterior, resulta evidente, alega la parte demandante, que nos encontramos ante una condición general de la contratación de carácter abusivo por tratarse de una cláusula no negociada individualmente incorporada de manera generalizada por la entidad bancaria.

La demandada se opone manifestando que la citada cláusula no fue impuesta unilateralmente ni ha existido abuso por la entidad bancaria, siendo el resultado de una negociación entre las partes.

Lo primero a analizar en este caso es si puede estimarse que la cláusula cumple con los umbrales de transparencia exigidos y al respecto, estima el juzgador, que no se puede concluir que la entidad haya cumplido en la inclusión de la cláusula en el préstamo con los cánones de transparencia fijados por el Alto Tribunal.

El que la cláusula resulte clara a la hora de leerla, no implica que el consumidor haya comprendido, por la información que le facilita el banco, cómo incidirá la citada estipulación en la vida del contrato.

La entidad bancaria no ha acreditado que haya suministrado una información suficiente durante la negociación sobre los límites de la variabilidad del mínimo del interés y tampoco hay constancia de que hubiera dado a dicha cláusula la importancia decisiva que tiene para la economía del contrato, teniendo en cuenta que no basta una redacción clara de la cláusula.

En definitiva, no se acredita que la entidad demandada aportara suficiente información de la cláusula suelo en su negociación con los consumidores para que tuvieran un conocimiento cabal de lo que estaban contratando, con lo cual se debe concluir que los actores no pudieron comprender el significado económico que para ellos se derivaba de la inclusión de la cláusula en la escritura de préstamo, toda vez que la inclusión de la cláusula suelo aparece como sorpresiva para el cliente que piensa que ha firmado un préstamo hipotecario a interés variable a la vista de la información ofrecida por el empresario.

Así resulta de la prueba practicada en el acto de la vista consistente en el interrogatorio de los demandantes, quienes señalaron que el banco no le informó de la existencia de la cláusula, que el empleado de la entidad dijo que les convenía subrogarse en el préstamo hipotecario del anterior propietario, pero no dijo nada de introducir modificaciones en la escritura y que posteriormente, ya en la notaría, el mismo empleado manifestó: “tú confía en mi, hemos tenido que meter una cosa en el tipo de interés por protocolo de Madrid, pero eso no se va a aplicar”, versión que no fue desmentida por dicho empleado en la vista, ya que le limitó a manifestar que no se acordaba del caso pues habían transcurrido “siete años ya”.

Por todo ello, el juzgador estima la demanda, declara la nulidad de la cláusula suelo del contrato de préstamo hipotecario y condena a la entidad demandada a devolver las cantidades percibidas de más en virtud de la cláusula controvertida desde el 9 de mayo de 2013 y hasta la resolución definitiva del pleito.

… Redacción @DSLegalGroup

*Imagen: D. Ángel Ron, presidente del Popular. – Foto EFE