28-06-2017

¿Ha sido afectado por la compra del Banco Popular?


Tras ocho días consecutivos de caída en Bolsa, el pasado 7 de junio el Banco Santander adquirió el Banco Popular por el simbólico precio de un euro, evitando así que la financiera fuera rescatada con dinero público. Como consecuencia, productos financieros de la entidad tales como acciones, bonos convertibles o deuda subordinada han sido completamente amortizados, haciendo así que miles de inversores hayan perdido todo su dinero.

Entre los afectados, hay que distinguir en primer lugar a aquellos clientes con productos de bajo riesgo tales como cuentas, hipotecas o depósitos en la entidad, los cuales pasan a ser clientes del banco adquirente, sin tener mayores consecuencias, según informaba la Presidenta del Santander.

Tampoco varía demasiado la situación para aquellos que ya habían comenzado algún tipo de reclamación vía judicial contra el Popular, pues la adquisición no afecta al proceso dado el mantenimiento de la identidad jurídica del banco, debiendo seguir éste su curso habitual.

Merece una preocupación distinta para aquellos que disponían de los productos de inversión anteriormente referidos (acciones, bonos, deuda subordinada) sin haber iniciado en momento anterior a la compra alguna reclamación mediante vía judicial, pues al haberse acordado su amortización las consecuencias de la compra son evidentes.

Para los accionistas que compraron títulos tras la última ampliación, los adquirentes de bonos convertibles o deuda subordinada, la reclamación sería pareja a la ya interpuesta por miles de afectados contra la financiera Bankia, basándose la misma en el error por vicio en el consentimiento, bien por falsedad en el folleto de ampliación y cuentas anuales para el primer caso, bien por desconocimiento del producto adquirido para los restantes supuestos.

Más compleja parece la reclamación para los adquirentes anteriores a la última ampliación al tener que demostrar la falsedad de las cuentas vigentes al momento de la compra, así como para los inversores de fondos e inversores institucionales, al existir el precedente del Supremo que con el caso Bankia tan solo afectaba a los clientes minoristas, dejando fuera los perfiles profesionales.

No obstante, desconociendo la actitud que tomará el banco frente a esta situación, le recomendamos que si se encuentra perjudicado por alguna de las situaciones descritas se ponga en contacto con nosotros, expertos con dilatada experiencia en derecho bancario.