16-03-2016

La despenalización de las faltas y los delitos leves.


Málaga.- Muchos médicos se ponen en contacto con nuestros servicios jurídicos tras tener algún incidente con un paciente conflictivo. Normalmente estos sucesos, con anterioridad a la reforma del Código Penal, se encuadraban como falta.

A raíz de la despenalización de las faltas hay ciertas conductas ilegítimas que dejan de ser consideradas suficientemente graves como para ser enjuiciadas bajo el peso de la jurisdicción penal.

A modo ilustrativo, queremos señalar una sentencia reciente, sobre un procedimiento iniciado con anterioridad a la reforma del Código Penal, en la que un odontólogo fue agredido, verbal y físicamente, por un paciente tras tener una disputa por el tratamiento de la hija del agresor. Incluso, otra empleada de la clínica resultó herida tras intentar separar a las partes. La policía local se personó y redactó el atestado policial de lo ocurrido.

En el juicio de faltas se discutía sobre la comisión de una falta de lesiones y la comisión de una falta de injurias, ambas tipificadas en el antiguo Código Penal.

En la vista se probó que el día de los hechos se produjo una pelea entre el padre de la paciente y el odontólogo, con motivo del tratamiento de la hija del denunciado. En el transcurso de la discusión, el denunciado agredió al médico dándole un puñetazo, produciéndole heridas que requirieron asistencia médica y 15 días para su curación, no siendo impeditivos, por lo que no le impedían realizar actividades de su vida cotidiana. Asimismo, se probó que el denunciado no sólo agredió físicamente al médico, sino que le profirió insultos de carácter homófobo.

La juez consideró acreditados todos los hechos manifestados, ya que las pruebas corroboraban lo descrito; el atestado policial, la declaración del denunciante, la propia declaración del demandado, y por último, el testimonio de la testigo-perjudicada, que ratificó que fue agredida al intentar separarles.

Por ello el denunciado fue condenado al abono de una multa, que la juez estimó en 3 euros diarios durante 30 días, un total de 90 euros por la falta de lesiones, y por la falta de injurias, 10 días multa por la misma cantidad, es decir, 30 euros. Para estas estimaciones se tuvieron en cuenta las circunstancias personales del condenado, que en este caso era desempleado.

A estas cantidades se sumó la indemnización por daños y perjuicios causados por la responsabilidad civil derivada de la comisión de un delito o falta contenido en el Código Penal. Esta cuantía calculada en base al baremo de accidente de tráfico del año 2014 ascendió a 471,45 euros. Por último, la juez condenó en costas al denunciado.

En cuanto a la empleada que también resultó herida, las lesiones no se produjeron de forma directa por el denunciado, por lo que no fueron objeto de sanción penal.

Desde la entrada en vigor de la reforma del Código Penal, el pasado 1 de julio de 2015, la sentencia analizada anteriormente sufriría algunas modificaciones. El caso expuesto hoy se vería alterado, debido a los cambios del nuevo Código Penal, ya que las lesiones se elevarían a delito leve, mientras que las injurias quedarían destipificadas. ¿El motivo? Sacar de los juzgados los temas más “banales”, dando cumplimiento al principio rector de la jurisdicción penal: el principio de intervención mínima del Derecho Penal.

Esto no significa que las conductas antes tipificadas no tengan ninguna consecuencia, obviamente las más leves pueden reducirse a simples faltas administrativas. Sin embargo, si la conducta reviste cierta relevancia serán juzgadas como delitos leves, entre estas conductas se encuentran, la falta de respeto y consideración a la autoridad en el ejercicio de sus funciones, el maltrato y abandono de animales, el hurto y daños inferiores a 400€, el delito de lesiones de escasa gravedad o maltrato de obra, las amenazas leves y las coacciones leves. Estas tres últimas conductas procederían de tal forma a excepción de los supuestos de violencia de género.

Las injurias o vejaciones leves (salvo supuestos de violencia de género) quedarían despenalizadas, pudiendo ejercitarse acciones por la vía civil (responsabilidad civil).