22-02-2016

LA DESPENALIZACIÓN DE LAS FALTAS Y LOS DELITOS LEVES     


Madrid.- Muchos médicos se ponen en contacto con nuestros servicios jurídicos tras tener algún incidente con un paciente conflictivo, que con anterioridad a la reforma del código penal, podríamos encuadrar como falta.

A raíz de la despenalización de las faltas hay ciertas conductas ilegítimas que dejan de ser consideradas suficientemente graves para ser enjuiciadas bajo el peso de la jurisdicción penal.

A modo ilustrativo, queremos señalar una sentencia reciente, que traía causa de un procedimiento iniciado con anterioridad a la reforma del código penal, en la que un odontólogo fue agredido, tanto verbal como físicamente, por un paciente tras tener una disputa por un tratamiento de la hija del agresor. Incluso, otra empleada de la clínica resultó herida tras intentar separar a las partes. Se personó la policía local, que redactó el atestado policial de lo ocurrido.

En el Juicio de Faltas se discutía sobre la comisión de una falta de lesiones, tipificada en el antiguo Código Penal en el artículo 617.1 y la comisión de una falta de injurias, recogida en el antiguo 620 del código penal.

En la Vista, quedó probado que el día de los hechos, en la clínica del denunciante, se produjo una pelea entre el padre de una paciente y el médico odontólogo, con motivo de un tratamiento de la hija del denunciado. En el transcurso de la discusión, el denunciado agredió al médico dándole un puñetazo, produciéndole unas heridas que requirieron asistencia facultativa, consistente en antiinflamatorios y 15 días para su curación, no siendo impeditivos, es decir, no le impedían al denunciante realizar actividades de su vida cotidiana. Asimismo, se probó que el denunciado no sólo agredió físicamente al médico, sino que le profirió insultos de carácter homófobo.

La juzgadora consideró acreditados totalmente todos los hechos manifestados, pues todas las pruebas corroboraban lo antes descrito: el atestado policial, la declaración del denunciante, la propia declaración del denunciado en la que reconoció los hechos, y por último, en la declaración de la testigo-perjudicada, que ratificó que fue agredida al intentar separarles.

En consecuencia, a raíz de este acto, el denunciado fue condenado, por un lado, a una pena de multa que la juez estimó en 30 días, consistentes en 3 euros diarios, esto es 90 euros por la falta de lesiones, pues para esta estimación se tienen en cuenta las circunstancias personales del condenado y en este caso concreto era un desempleado; y por la falta de injurias, 10 días multa por la misma cantidad, es decir, 30 euros.

A estas cantidades se añadió la indemnización por daños y perjuicios causados por la responsabilidad civil emanada por la comisión de un delito o falta contenido en el código penal, indemnización calculada en base al baremo de accidente de tráfico del año 2014, que ascendió a 471,45 euros. Por último, la juez condenó en costas al denunciado.

En cuanto a la empleada que también resultó herida, las lesiones no se produjeron de forma directa por el denunciado, por lo que no fueron objeto de sanción penal.

Como hemos iniciado este artículo, a partir de la entrada en vigor de la reforma del Código Penal, el pasado 1 de julio de 2015, la sentencia analizada anteriormente sufriría algunas modificaciones, pues tras derogarse el Libro III del Código Penal, que regulaba las faltas, como el cauce procedimental, la elevación a delito leve de las lesiones y las injurias podrían hacer que incluso estuvieran destipificadas. ¿El motivo? Sacar de los juzgados los temas más “banales”, dando cumplimiento al principio rector de la jurisdicción penal: el Principio de intervención mínima del Derecho Penal.

Sin embargo, no significa que las conductas antes tipificadas no tengan ninguna consecuencia, obviamente las más leves pueden reducirse a simples faltas administrativas, sin embargo, si la conducta reviste cierta relevancia, serán juzgadas como delitos leves. Entre estas conductas se encuentran: La falta de respeto y consideración a la autoridad en el ejercicio de sus funciones; el maltrato y abandono de animales; el hurto y daños inferiores a 400€; el delito de lesiones de escasa gravedad o maltrato de obra (salvo en los supuestos de violencia de género); las amenazas leves (salvo en los supuestos de violencia de género); y las coacciones leves (salvo respecto de los supuestos de violencia de género).

Las injurias o vejaciones leves (salvo supuestos de violencia de género), quedarán despenalizadas, pudiendo ejercitarse acciones por la vía civil (responsabilidad civil).