17-04-2020

LA MEDIACIÓN COMO POSIBLE ALTERNATIVA PARA LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS


La crisis sin precedentes a la que se enfrenta el mundo como consecuencia del COVID-19, está teniendo, como todos sabemos, influencia directa en todos los ámbitos. En España especialmente, la intensidad de la pandemia está siendo muy acusada, lo que ha hecho que prácticamente todo el país se paralice por completo.

Esta paralización incluye a la Administración de Justicia, cuyos términos y plazos quedaron interrumpidos y en suspenso, como es conocido, mediante el Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo, siendo reanudados una vez finalice el estado de alarma, que se ha ido ampliando mediante sucesivos Reales Decretos.

Sin duda, unos juzgados ya de por sí bastante atascados, sufrirán los efectos de esta parada en el futuro, dilatándose los procedimientos ya incoados, e iniciándose otros muchos, ante el más que probable aumento de la litigiosidad fruto de la enfermedad por coronavirus, lo que hará que su colapso sea más que posible.

Ante esta situación, es necesaria la implementación de medidas que hagan que ese futurible no tenga las condiciones que lo conviertan en realidad. Una de las soluciones a esa eventualidad debe ser, ahora más que nunca, la promoción, tanto por parte de la Administración como de los profesionales del Derecho, de la Mediación entre los ciudadanos, dado que en general el uso de este instrumento siempre ha sido meramente residual.

Ya el 11 de enero de 2019, se aprobó por el Consejo de Ministros el Anteproyecto de Ley de Impulso de la Mediación que pretendía modificar la Ley 5/2012 de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles, haciendo que fuera obligatorio acceder a esta vía para la resolución de determinados conflictos de entidad menor. Aun así, se quedó en anteproyecto, por lo que no se ha dado una modificación eficaz que conlleve que la población observe la Mediación como una herramienta útil.

Por ello, como se ha citado, es indispensable dar la importancia que se merece a este medio de resolución de disputas desde ahora, durante el estado de alarma, para que muchos de esos futuros procesos a resolverse en los juzgados durante años, sean solventados previamente y de una manera mucho más fácil, cómoda y, sobre todo, rápida -en pocos meses-, mediante la institución de la Mediación.

Es posible acudir a ella actualmente ya que se puede llevar a cabo a través de medios telemáticos, cumpliendo así con la obligación de quedarse en casa que tanto difundimos estos días. Es lo que llamamos Mediación electrónica, que está regulada en el artículo 24 de la ley mencionada antes. Este artículo establece que todas o parte de las actuaciones del procedimiento se pueden realizar on line, siempre, eso sí, que se garanticen la identidad de los intervinientes y el respeto a la norma.

De hecho, la propia ley especifica que las reclamaciones de cantidad menores de 600€ se desarrollarán preferentemente por medios electrónicos, salvo, claro está, que las partes no tengan acceso a los mismos.

Una vez que confirmamos que podemos acudir a ella desde casa, analizaremos el procedimiento en sí. La fórmula que proporciona este mecanismo se traduce en la presencia de un Mediador experto que actúa bajo los principios de neutralidad, imparcialidad y voluntariedad, con un título superior y formación acreditada. Su papel principal, es ayudar a las partes, de manera confidencial, a dialogar y a llegar a una solución favorable para ambas, que, en caso de admitirla, es de obligado cumplimiento.

Muy importante dentro de esta, tenemos que citar la figura del mediador concursal, nombrado por un Notario, en caso de que solicite la segunda oportunidad una persona física, o por el Registrador mercantil, en caso de que el solicitante de esa medida sea una empresa. Se encarga de agilizar las negociaciones en caso de insolvencia y de facilitar la consecución de acuerdos.

En cuanto a la temática, los enfrentamientos interpartes más usuales que se resuelven en Mediación son de ámbito económico, como los impagos; de familia, como las herencias; contractuales; laborales; de accidentes de circulación; los existentes en comunidades de propietarios; e incluso, los derivados de materia sanitaria.

Por tanto, son varios los beneficios de acudir a este trámite: velocidad en la resolución; posibilidad de utilizarlo durante el estado de alarma; participación de las partes en el propio conflicto, no dejando a un tercero que decida por ellos; y, sobre todo, lo que suele ser más atractivo, que resulta más económico que el procedimiento judicial.

En nuestro despacho contamos con abogados especializados en Mediación, los cuales, velarán por que la resolución alcanzada esté sujeta a la legalidad vigente, y realizarán el seguimiento de su cumplimiento efectivo, realizando todas las actuaciones necesarias para ello.

Si necesita información adicional para resolver un conflicto entre partes y la mejor forma de hacerlo es utilizando la Mediación, contacte con nuestro despacho donde estaremos encantados de asesorarle.

 

 

Álvaro Gutiérrez
Letrado DS Legal Group