19-10-2015

La veteranía profesional es un plus a la hora de declarar en un juicio


Asturias.- La experiencia es un grado. Esta afirmación la podemos escuchar en innumerables ocasiones a lo largo de una carrera profesional y es totalmente cierta. A la hora de un juicio por una reclamación médica esta experiencia y veteranía también cuenta. En este caso se demuestra que la declaración de un facultativo con una dilatada experiencia, por lógica, se tiene más en cuenta que las manifestaciones de un médico con menos horas de trabajo a la espalda.

Un médico anestesista fue demandado por un presunto delito de lesiones por imprudencia médica. El reclamante alegó que el doctor, en el desempeño de sus funciones como anestesista titular de la clínica, actuó durante una intervención quirúrgica de lifting de cara y cuello así como durante el proceso de anestesia.

 Debido a la edad del paciente, su broncopatía crónica, el uso de corticoides que provocaban una fragilidad en la tráquea y un movimiento del paciente durante la intubación la tráquea se rompió por lo que tuvo que ser intervenido.

El Ministerio Fiscal presentó el escrito de acusación calificando los hechos como constitutivos de un delito de lesiones imprudentes. Por ello solicitaba una pena de un año de prisión, la inhabilitación para el ejercicio de su profesión durante dos años y el pago de las costas. Además se requería, en concepto de responsabilidad civil, una indemnización de 5.000 euros por los días que tardó en curarse de sus lesiones y 14.000 por las secuelas.

La acusación particular retiró la demanda alegando que había alcanzado un acuerdo con las compañías aseguradoras en lo referente a la acción civil. Además retiró la acusación penal contra el facultativo, aludiendo que se había llegado a un acuerdo con las defensas.

A partir de todo lo visto en el juicio la juez concluyó que los hechos declarados no podían ser constitutivos de delito de imprudencia médica con resultado de lesiones. La juez alegó que no quedaban acreditados los requisitos exigidos legalmente para la concurrencia de tal delito, es decir, los hechos que eran objeto de la acusación no fueron probados en el acto del juicio.

Se señaló que una de las posibles causas de la rotura de la tráquea pudo ser la maniobra de intubación, pero de las pruebas realizadas no se desprendió que ésta fuera inadecuada necesariamente, ya que pudieron concurrir más causas a la producción del resultado.

Durante el juicio el acusado manifestó que el suministro de la anestesia fue normal. El demandado, que ha ejercido su profesión desde 1964 y ha practicado cerca de 300.000 anestesias, afirmó que no hubo ningún movimiento del paciente. Confirmó que se le entubó y vigiló normalmente. El paciente era asmático crónico y estaba operado de bullas pulmonares. Se llevaron a cabo cuidados especiales con el paciente ya que era fumador, lo que unido a los corticoides que tomaba podía causar más rigidez en la tráquea. También se explicó que a fin de que no ocurriera ningún percance la oxigenación estuvo más graduada, utilizando un tubo un poco más pequeño, ya que era un enfermo de alto riesgo.

El cirujano plástico que realizó el lifting de cara y cuello y la liposucción en la papada declaró que presenció que en el momento de la intubación el paciente se agitó e hizo levantamientos sobre la camilla, algo poco habitual, lo que pudo producir el daño en la tráquea.

La juez señaló que existían dos testimonios contradictorios. En este caso debe advertirse que la antigüedad y la trayectoria del anestesista acusado eran muy superior a la del cirujano plástico, ya que el cirujano afirmó haber realizado 30 operaciones de este tipo. Respecto a si hubo varios intentos de intubación, nada quedó acreditado. El cirujano no recordaba este aspecto y, pese a que hubiera sido interesante la declaración de otros miembros del equipo, la única persona que declaró afirmó que no vio nada.

 Valorando todas las pruebas y declaraciones realizadas durante el juicio la juez absolvió al médico acusado. Esta sentencia se dictó ya que no se acreditó que la maniobra de intubación fuera inadecuada, lo que demostraba que el médico no incurrió en ninguna mala praxis profesional.

…. redacción @DSLegalGroup