12-05-2020

¿PUEDO PERDER MIS PRESTACIONES COMO TRABAJADOR O AUTÓNOMO SI REINICIO LA ACTIVIDAD LABORAL COMO CONSECUENCIA DE LA DESESCALADA?


Debido a la crisis sanitaria derivada del COVID-19, el pasado 14 de marzo se decretó el estado de alarma en nuestro país. Como consecuencia de dicha declaración, se limitó la libertad de circulación de las personas salvo para desplazamientos con finalidades muy concretas.

En el ámbito comercial y profesional, se suspendió la apertura al público de locales y establecimientos minoristas, salvo aquellos destinados a alimentación, bebidas y productos y bienes de primera necesidad, establecimientos farmacéuticos, médicos, ópticas y productos ortopédicos, productos higiénicos, peluquería prensa y papelería, combustible, estancos equipos tecnológicos y de telecomunicaciones, alimentos para animales de compañía, comercio por internet, telefónico o correspondencia, tintorerías y lavanderías, suspendiéndose cualquier otra actividad que pudiera suponer un riesgo de contagio.

Para tratar de paliar esa inactividad que por ley muchas empresas han tenido que acatar desde entonces, el Gobierno publicó asimismo el 18 de marzo de 2020 el Real Decreto-ley 8/2020 que recoge una serie de medidas urgentes para hacer frente al impacto económico derivado del COVID-19.

Entre esas medidas se encuentran los ERTES por fuerza mayor con unos requisitos temporales y de tramitación mucho más flexibles y ágiles, así como la prestación de cese de actividad para autónomos, todo ello para tratar de garantizar un mínimo de ingresos a aquellos empresarios que no tenían más remedio que parar su actividad, así como a sus empleados.

Pero ahora que empiezan a flexibilizarse las medidas impuestas y hemos entrado en las fases de desescalada ¿qué ocurre con esas ayudas si nuestra empresa vuelve a abrir?

Desde el punto de vista del empresario, si bien en principio el Real Decreto-ley 8/2020 señalaba la incompatibilidad de la prestación del cese de actividad de autónomos con cualquier otra prestación del sistema de seguridad social, más tarde se rectificó, siendo compatible con prestaciones que se vinieran percibiendo por cuenta propia, como pueden ser por ejemplo pensiones de viudedad o jubilación activa o parcial.

Por otro lado en lo que respecta a la prestación una vez reiniciada la actividad según lo permitan las fases de desescalada, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicó el 30 de abril un tweet indicando que quienes tengan reconocida la prestación extraordinaria la volverán a cobrar en el mes de mayo, independientemente de que vayan abriendo los negocios conforme a lo establecido en el plan de desescalada.

En cuanto a los trabajadores, en caso de que se inicie parcialmente la actividad, es lógico que el empresario necesite reincorporar a parte de sus empleados en situación de jornada parcial.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social ha publicado un Oficio en el que establece que en esta situación tan singular no solo se permite, sino que es aconsejable que las suspensiones o reducciones de contratos que se hubieran adoptado se modifiquen de acuerdo con la evolución de la emergencia sanitaria.

De este modo, las empresas que estuviesen aplicando las medidas de suspensión o reducción de jornada pueden renunciar a las mismas, de manera total o parcial, respecto de parte o la totalidad de la plantilla, y de forma progresiva según vayan desapareciendo las razones vinculadas a la fuerza mayor.

Igualmente será posible alterar la medida suspensiva inicialmente planteada y facilitar el tránsito hacia las reducciones de jornada, que suponen un menor impacto económico sobre la persona trabajadora y permitirán atender a la paulatinamente creciente oferta y demanda de productos y servicios de las empresas.

Bastará con comunicar a la autoridad laboral por parte del empresario la renuncia a la medida autorizada previamente, y trasladar igualmente al Servicio Público de Empleo Estatal la situación de desafección de cada uno de los trabajadores, siendo también necesario lógicamente comunicar este cambio de situación al empleado.

De este modo, si la reincorporación es parcial, se podrá compatibilizar por el empleado la prestación por desempleo con la prestación de servicios en la empresa, abonándose la prestación proporcional de desempleo por el SEPE, debiendo abonar y cotizar el empresario por las horas en que se prestan servicios.

Si tiene dudas o necesita información adicional, no dude en contactar con el despacho. Pondremos a su disposición un equipo de profesionales con amplia experiencia.

Laura Lozano Sanz
Letrada DS Legal Group