25-05-2020

¿QUÉ PASA CON LOS ERTES POR FUERZA MAYOR CON EL INICIO DE LA DESESCALADA? ¿CABE LA TRANSICIÓN A UN ERTE ETOP?


Es una realidad que prácticamente todas las empresas y profesionales se han visto perjudicadas y afectadas en distinta medida debido a la crisis sanitaria derivada del COVID-19, en tanto en cuanto con la declaración del estado de alarma se suspendió la apertura al público de locales y establecimientos, salvo para aquellas actividades esenciales o de primera de necesidad así decretadas en la numerosa normativa dictada en este periodo.

Debido a esa medida de cierre y suspensión de actividad en miles de negocios, el Real Decreto 8/2020 de 17 de marzo estableció una nueva regulación de los ERTES de fuerza mayor, fijando un procedimiento simple y más ágil para las suspensiones de contratos que tuvieran su causa directa en la pérdida de actividad como consecuencia del COVID-19, como eran el cierre temporal de los locales, restricciones en el transporte público y de movilidad de las personas o mercancías, falta de suministros o contagios de plantilla.

En un principio, la normativa estableció como fecha límite para la duración de un ERTE la fecha de finalización del estado de alarma. Dado que en un inicio muchas empresas no preveían que se alargase tanto el estado de alarma, a la hora de solicitar el ERTE por fuerza mayor fijaron un periodo de duración para el mismo que finalmente no se corresponde con la realidad.

Para paliar este error, dado que estamos ante una situación anómala y sin precedentes, la autoridad laboral en las diferentes Comunidades Autónomas ha fijado un mecanismo de solicitud simple y telemática para solicitar la prorroga de dicho periodo inicial de duración, que por otro lado, el Gobierno ha establecido que no puede prologarse más allá del 30 de junio de 2020.

Este límite temporal establecido en el Real Decreto 18/2020 de 12 de mayo prevé también como gestionar esos ERTES por fuerza mayor ahora que con las fases de desescalada algunos negocios pueden de nuevo abrir sus puertas y reiniciar la actividad, si bien manteniendo límites como aforo, atención solo con cita previa etc.

Esta reapertura limitada ha llevado al legislador a distinguir dos supuestos:

  • El ERTE por fuerza mayor total, en el que las empresas que continúan estando afectadas por las causas fijadas en el Real Decreto 8/2020, fijándose en ese caso que se mantendrán en esa situación mientras duren las mismas, pero en ningún caso más allá del 30 de junio de 2020.
  • El ERTE por fuerza mayor parcial, para aquellas empresas en las que las causas fijadas por el Real Decreto 8/2020 permitan la recuperación parcial, igualmente hasta el 30 de junio de 2020. En este caso se deben reincorporar las personas afectadas por el ERTE por fuerza mayor inicialmente solicitado, en la medida en que sea necesario para iniciar el desarrollo de la actividad que ya esté permitida conforme a la normativa, teniendo prioridad la reducción de jornada.

En cualquier caso, siempre que exista una variación en cuanto a las personas afectadas o el porcentaje de actividad a realizar por los empleados, se debe llevar a cabo la oportuna comunicación al Servicio Público de Empleo Estatal.

En todo caso, el mismo artículo 1 del Real Decreto 18/2020 indica que las empresas deberán comunicar a la autoridad laboral la renuncia total al ERTE autorizado previamente en el plazo de 15 días, comunicándolo igualmente el SEPE.

El Real Decreto también fija una serie de cambios en las exenciones de cotización durante este nuevo periodo en función de las reincorporaciones que se lleven a cabo por la empresa, manteniéndose al 100% en el caso de que sea realmente imposible la apertura, y variando entre un 60 y 85% en el resto de casos en función de si la apertura afecta a algunos o todos los trabajadores.

Por último cabe destacar igualmente que el Real Decreto de 12 de mayo establece que las especialidades establecidas en el real Decreto 8/2020 en cuanto a los ERTES por causas ETOP (económicas, técnicas, organizativas y de producción) se mantienen hasta el 30 de junio de 2020, permitiendo la tramitación de este tipo de ERTE mientras esté vigente un ERTE por fuerza mayor, lo cual da la oportunidad a las empresas que prevén dificultades a largo plazo más allá del 30 de junio para iniciar los trámites de negociación y solicitud de un ERTE ETOP mientras surten los efectos del ERTE por fuerza mayor, enlazando uno con otro.

En estos casos, la norma fija igualmente que la fecha de efectos de este ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción se retrotraerá a la fecha en que finaliza el ERTE por fuerza mayor que lo preceda, lo que permite a las empresas mantener suspendidos los contratos de sus empleados durante la transición de un ERTE a otro.

Si necesita asesoramiento en la tramitación de ERTES o requiere información adicional, no dude en contactar con el despacho. Pondremos a su disposición un equipo de profesionales con amplia experiencia.

 

Laura Lozano Sanz
Letrada DS Legal Group