06-07-2015

Resultados inesperados: talón de Aquiles de las demandas contra médicos.


Redacción.- Para que algo ocurra siempre existe una causa que lo provoca. Algunos pacientes presentan demandas ante la existencia de un resultado inesperado, pensando que la mera consecución cronológica de los hechos ya supone en sí misma una relación causa-efecto. Pero en medicina no siempre es así ya que a un protocolo correctamente ejecutado con una técnica precisa no siempre acompañan los resultados, ya que estos dependen de otras muchas variables. A pesar de que esto puede parecer lógico, ante una demanda siempre hay que demostrar una buena praxis, para lo cual la defensa jurídica especializada se antoja fundamental.

Una paciente fue traslada a urgencias por una caída que le provocó una fractura del radio izquierdo. Para tratar dicha lesión se le colocó una férula de yeso. Una entidad privada se encargó del seguimiento y ante la falta de consolidación en el lado interno de la fractura se decidió intervenir quirúrgicamente.

Tras la operación la situación desembocó en una rigidez completa lo que provocó la limitación funcional de la mano izquierda, así como una falta absoluta de sensibilidad en mano y dedos. La paciente alegó que no había sido informada por parte del doctor de que esta situación podía suceder.

Por estas consecuencias inesperadas la paciente demandó al doctor como responsable, por negligencia profesional, de los daños y perjuicios. La demandante solicitó como indemnización el pago de 60.000 €.

El médico en su escrito admitió que intervino quirúrgicamente a la paciente, aclarando que sustituía a un compañero traumatólogo que estaba de baja. El facultativo señaló además que realizó el seguimiento de la paciente y ante los síntomas que presentaba, tumefacción de dedos y rigidez articular tras la retirada de la inmovilización, además de una falta de consolidación de la fractura, sospechó de una distrofia simpático refleja o Síndrome de Südeck. En esta situación el doctor prescribió un tratamiento para este síndrome, incluyendo rehabilitación.

La paciente fue intervenida, de nuevo, practicándole cruentación del foco de plaquetarios y una osteosíntesis con placa atornillada de sostén y aguja de Kirschner. La evolución fue compleja y la demandante volvió a presentar los mismos síntomas con rigidez y limitación funcional en la muñeca y en los dedos. El doctor añadió que en todo momento la paciente fue informada además de firmar los preceptivos consentimientos informados.

La juez analizó todo el material aportado advirtiendo que la paciente aportaba un informe médico forense en el que se hacía referencia a la “no objetivación de seguimiento del control evolutivo según protocolo”. Este informe ratificaba a su vez la decisión correcta de intervenir a la demandante en vista de los síntomas que padecía.

Por otro lado el médico aportó un segundo informe escrito, posteriormente, por el mismo médico forense en el que se reconocía que la aparición del Síndrome de Südeck es imprevisible y puede aparecer por mínimos traumatismos. El escrito también exponía que en algunas ocasiones pese a una aplicación correcta de la escalada terapéutica su aparición es imprevisible, incluyendo una conclusión final: “se aprecia tratamiento precoz de Südeck (primeros tres meses)”.

La juez señaló que gracias a este informe se descartó el aportado junto a la demanda ya que era posterior y tenía en cuenta la totalidad de la evolución, así como la historia clínica. En vista de las pruebas realizadas destacó la coincidencia de todos los facultativos en lo imprevisto de la aparición del Síndrome de Südeck.

Con toda la documentación aportada se concluyó que no existía relación causal entre la actuación del médico y el resultado final que sufrió la paciente. Las acusaciones referentes al consentimiento informado también quedaron desvirtuadas con las propias declaraciones de la demandante. El posible hecho de que no existiera el consentimiento informado por escrito no guardaba relación con las secuelas de la paciente por lo que no era válido como responsabilidad frente al doctor. De esta forma la juez desestimó la reclamación y absolvió al demandado de las reclamaciones vertidas contra él.

@DSLegalGroup

Publicado en Gaceta Médica